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- Muchos niños con TDAH son desordenados.
- Puede parecer que es pereza, pero el cerebro de las personas con TDAH puede dificultar ser organizado y mantener las cosas en orden
- Existen estrategias que usted puede probar para ayudar a su hijo a ser menos desordenado.
Los estudiantes que no encuentran sus útiles escolares en su desordenado escritorio podrían no tener tiempo suficiente para terminar una tarea durante la clase. Podrían dejar de ir a una excursión porque no encuentran en la mochila la autorización que sus padres firmaron. Y podrían meterse en problemas constantemente por tener una habitación desordenada, incluso después de que se les ha dicho que la ordenen.
Este comportamiento podría ser desconcertante (y molesto). Usted puede que se pregunte por qué su hijo no puede mantener sus cosas ordenadas (o más o menos ordenadas) para evitar las consecuencias. También podría ser molesto para su hijo. Los chicos con TDAH no suelen ser desordenados a propósito, y hasta podrían sentirse avergonzados de serlo.
Conozca por qué muchos chicos que tienen TDAH son desordenados, y cómo usted puede ayudar.
El desorden y el cerebro de quienes tienen TDAHLos niños con TDAH tienen dificultades con la función ejecutiva, un grupo de habilidades mentales que nos ayudan a completar actividades. Estas habilidades nos permiten organizar, planificar, poner atención, administrar nuestro tiempo, tener presente ciertas cosas e iniciar y terminar tareas. Cuando los niños tienen problemas con esas destrezas, se les podría dificultar saber cómo ordenar y mantener ordenadas las cosas. Estos son algunos ejemplos:
Dificultad para planificar. Cuando usted dice: “Por favor, limpia tu habitación”, podría parecer un proceso obvio. Pero si no existe un plan concreto para hacerlo, su hijo podría no saber por dónde empezar, y mucho menos cómo hacerlo. Puede que usted regrese media hora después para ver cómo va y encuentre que la habitación sigue desordenada y que su hijo está jugando.
Dificultad con la memoria funcional. Incluso cuando el proceso de limpieza es claro, su hijo puede que termine el primer paso, voltee a ver algo y olvidar cuál es el siguiente paso. Cuando usted regresa a revisar encuentra que lo único que su hijo hizo fue llevar el cesto de la ropa para lavar. Él está completamente absorto leyendo un libro, y ninguna prenda ha sido colocada en el cesto.
Dificultad para poner atención. Su hijo también podría hacer parte de la tarea y distraerse con un juguete o el texto que le envió un amigo. Cuando su hijo está ensimismado en algo más interesante, puede que le cueste volver a enfocarse en una tarea que le parece aburrida, aunque la consecuencia sea que no podrá ver la televisión.
Todas estas situaciones pueden ser causadas por las dificultades del funcionamiento ejecutivo. Su hijo puede tener la intención de limpiar, pero esas dificultades evitan que lo haga.
TDAH y dejar un regueroLos chicos con TDAH no solo desordenan, sino que a menudo dejan un reguero a su paso. Usted podría pensar que es por pereza, y a veces lo es. Sin embargo, los desafíos por tener TDAH son frecuentemente la causa de que los chicos no le pongan la tapa a la pasta de dientes u olviden bajar la cadena después de ir al baño, a pesar de habérselo dicho repetidamente.
Los problemas con la memoria funcional, la planificación, el control de impulsos y la concentración son todos causas de que un niño no termine una tarea. Puede que recuerde sacar la pasta de dientes del gabinete, ponerla sobre su cepillo y después cepillarse los dientes, pero podría olvidar el último paso del proceso.
Existe otra razón por la que los niños con TDAH siempre dejan el jabón en el piso de la ducha, o la comida en el fregadero después de lavar los platos. Puede que estén apresurándose en terminar esas tareas para hacer algo que les interesa más. Y una vez que están hiperconcentrados en esa actividad que es más interesante, es muy difícil que dejen de hacerla para ocuparse de algo que consideran aburrido, como bañarse.
TDAH y desorden al comerUsted podría pensar en el desorden en términos de cosas amontonadas y falta de organización, ya sea en la habitación de su hijo, en su mochila o en su escritorio. Pero muchos niños con TDAH también son desordenados a la hora de comer. Estas son algunas explicaciones posibles.
- Impulsividad. Los niños podrían querer agarrar algo de la mesa, y en el intento, tirarlo. A menudo comen rápido, y por ello puede que se les caigan las cosas mientras comen.
- Hiperactividad. Los niños podrían estar moviéndose constantemente y golpear la mesa, causando que algo se derrame. O su servilleta podría caerse en el piso constantemente.
- Habilidades motoras finas limitadas. Este es un reto bastante común en los chicos con TDAH. Podrían tener dificultad para sostener correctamente un cuchillo y un tenedor, por lo que la comida termina fuera del plato. (Si su hijo tiene problemas motores, averigüe qué puede hacer).
Cómo ayudar a su hijo con el desordenLo primero que puede hacer es reconocer las causas del desorden de su hijo y encontrar maneras de reducirlo. Algo que puede ayudar es dividir las tareas de limpieza en pasos más pequeños. También podría:
- Hacer un horario con imágenes o una lista de revisión para que su hijo recuerde los pasos para completar una tarea.
- Usar una lista de revisión para la mochila que lo ayude a organizar su mochila.
- Considere probar ejercicios de meditación, los cuales pueden ayudar a que los niños se tranquilicen y sean más conscientes de sus actos.
- Explore otras herramientas y soluciones para ayudar a los adolescentes con la organización.
También puede ser útil que usted intente cambiar su forma de reaccionar ante el desorden. Puede que sea difícil entrar a la habitación de su hijo y ver que es un desastre, pero a veces es mejor cerrar la puerta y dejarlo así. Elija sus peleas. Si su hijo manchó el mantel debido a su forma de comer, respire hondo y tenga presente que el desorden es parte del TDAH.
By Understood
Destaco nuevamente la necesidad de un enfoque multimodal en el que lo primero sea el diagnóstico temprano. La información y el manejo de datos( incluso una entrevista con los adultos referentes en la que se puedan intercambiar miradas y experiencias ) son insumos de gran valor para accionar estrategias de intervención tanto para diseñar una propuesta de enseñanza centrada en los procesos personales del alumno como a l momento de establecer un contrato áulico y el diseño de normas de convivencia social.
En lo que al entorno familiar se refiere vuelvo a los conceptos manejados al inicio del curso referidos al “Entrenamiento conductual para padres” y el modelo participativo de resolución de problemas.
Muy buenas ideas sobre como apoyar al niño en esas situaciones.
Gracias
Me va ampliando de a poco el panorama desde la practicidad este artículo.
Gracias.
Gracias, he leído y releído éste material varias veces, todos los conceptos y sugerencias son de mucha utilidad, y hasta de alivio.
Algunas frases que más me llegan del material son:
"Los adultos debemos comprender que no podemos re-diseñar al niño para que no tenga TDAH, ya que el mismo es un trastorno causado por factores biológicos. Aunque no parezca en apariencia física, el niño con TDAH tiene una disfunción neurobiológica. "
La frase anterior me hace reflexionar respecto a que muchas veces no solo no parece en apariencia física sino que el nivel de inteligencia de muchos niños con TDAH tampoco hace "creible" que padezcan un trastorno por lo que son incluso más "castigados" por el entorno ya que si es tan inteligente para tal o cual cosa como puede ser que no pueda realizar tal o cual otra, siendo que son actividades sencillas de la vida diaria.
"La comunicación (...) debe ser breve, clara y directa" es un punto fundamental para lograr conducir al niño con TDAH y conseguir determinadas conductas o redirigir otras.
"Las dificultades específicas del alumno con TDAH dependen de la situación en la que el mismo tiene que funcionar. Como se desenvuelve un niño en el entorno escolar, depende de la manera en la que estructuramos ese entorno" aquí entra un punto en el que al leer el artículo referido al desorden y verificar que todo lo expuesto a ello es lo que le sucede a mi hija me replanteo la forma en que están dispuestas las cosas en su habitación y pienso en cosas que debo urgentemente modificar para ayudarla a organizarse para que en un futuro pueda ser mas autosuficiente y autónoma.
Respecto a la lectura TDAH y normas escolares, creo que es clave como docente entender que "El chico con TDAH tiene un problema de ejecución, no de conocimiento. Por ejemplo, sabe perfectamente qué normas son las que existen en la escuela, pero no las lleva a cabo porque el problema de ejecución interfiere en su cumplimiento. Si se establecen las normas claras y se acuerdan sanciones acordes junto con los estudiantes, esto no será un castigo, sino una consecuencia lógica por el incumplimiento de las normas." me parece de gran utilidad y pensaré su implementación para el nuevo comienzo de cursos.
De nuevo, gracias...
Cursando: Curso 1 TDAH.
El material presentado ofrece una mirada profunda y comprensiva sobre uno de los aspectos cotidianos más visibles en los niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH): el desorden. A menudo, los adultos interpretamos este comportamiento como falta de interés, pereza o desobediencia, sin comprender que detrás de esas dificultades existe una alteración real en las funciones ejecutivas del cerebro. Estas funciones planificación, organización, memoria de trabajo y control de impulsos son las que permiten llevar a cabo tareas aparentemente simples, como limpiar una habitación, ordenar la mochila o comer sin distracciones.
Reflexionar sobre este tema nos invita a cambiar nuestra mirada: el desorden no es una elección, sino una manifestación del modo en que el niño procesa la información y enfrenta las tareas diarias. Comprender esto es esencial para evitar juicios y etiquetas que solo aumentan la frustración y el sentimiento de incapacidad en el niño. Por el contrario, reconocer las causas del desorden nos abre la puerta a la empatía y la intervención positiva.
El texto también propone estrategias concretas, dividir las tareas en pasos pequeños, usar listas visuales, establecer rutinas y reforzar los logros con incentivos que ayudan a los niños a desarrollar gradualmente sus habilidades de organización. Estas herramientas no solo facilitan el orden material, sino que fortalecen la autoestima, la autonomía y la motivación interna, aspectos fundamentales para su desarrollo emocional y social.
Finalmente, el mensaje más poderoso del material es que los adultos debemos modificar nuestra actitud frente al desorden, entender que el desorden forma parte del TDAH y no del carácter del niño nos permite actuar desde la comprensión y el afecto.
En conclusión, este material nos recuerda que la paciencia, la empatía y el amor son los pilares fundamentales para acompañar a los niños con TDAH. Solo cuando dejamos de ver el desorden como un problema moral y lo entendemos como una manifestación de una dificultad neurobiológica, podemos ofrecer el apoyo que realmente necesitan para crecer en un entorno inclusivo, seguro y lleno de confianza.
Además de la importancia de acompañar con estrategias y herramientas concretas a su necesidad.